8 de marzo de 2010

Los crímenes de la iglesia

Los crímenes de la iglesia

Casi no existe un crimen, que no haya cometido la iglesia. Aquí no se trata de descarrilamientos individuales de algunos miembros de la iglesia, no, la violencia como fuerza motriz de todos los crímenes ya está anclada en la ideología y estructura de la institución iglesia.

Ya Jesús de Nazaret, con su enseñanza de la no violencia, de la paz, de la igualdad, libertad y fraternidad, colisionó con la ambición de poder y dominio de la clase sacerdotal judía, los desenmascaró como santurrones, hipócritas y lobos con piel de ovejas – y fue víctima de ellos. Después de la condena y ejecución contrario a derecho, prontamente, entre sus seguidores, se formó, lo que Jesús nunca quiso, una nueva casta sacerdotal llamada “cristiana”, que no rehuía a ningún medio, desde la falsificación de la enseñanza, a través de la difamación hasta el asesinato, para imponerse contra alguna competencia, críticos y disidentes. Recién después de la alianza con el estado romano y el emperador, que dotó a la nueva clase sacerdotal con cargos y derechos, logro establecerse una iglesia estatal con reivindicaciones de poder y violencia sobre sus creyentes súbditos.

Comenzó la falsificación del verdadero y auténtico cristianismo. La ética complementante y afirmativa por la vida, que había recibido la humanidad, para su desarrollo espiritual, moral y perfeccionamiento, fue degradado por un engendro de una fe muerta. En lugar de la unidad de la fe con una acción cristiana, la iglesia impuso una “teología” totalmente opuesta a la enseñanza de Jesús, en la cual, junto a absurdos e inventados dogmas, sacramentos, ritos y ceremonias, la intolerancia, el castigo la codena y la violencia como “santificados” medios de la fe.

Además, la iglesia se podía referir a la “Santa Escritura” en la cual un “Dios de la violencia” llama a la guerra y a atrocidades, y donde la antigua casta sacerdotal judía decretaba leyes y ordenanzas inhumanas sin precedentes, y un apóstol Pablo cambió en lo contrario los valores cristianos originales. Pero justo en aquello la iglesia no se sirvió de los diez mandamientos y del sermón de la montaña en el correr de los siglos para defender, afirmar y apoyar sin consideraciones su posición de poder. Y junto a esto funcionaba un estado complaciente, siempre como un órgano ejecutor, para todos los crímenes, que han dejado en la historia una horrenda huella de sangre, con millones de víctimas. Conquistas, cristianización forzada, esclavización de pueblos enteros, cruzadas, pogromos contra distinto pensantes, persecución y exterminio de movimientos cristianos alternativos, inquisición contra “herejes”, quema de brujas, misiones religiosas obligadas, se suman a la cuente de débito de la iglesia, y a la exigencia si realmente se tratara del sermón de la montaña, de una honesta confesión de culpa, reparación a las víctimas y un nunca más actuar contra el cuerpo y la vida de los humanos.

En resta WEB, el autor Ulf Mattiesen, historiador privado y libre pensador cristiano, quiere dar a conocer a la opinión pública, una selección de crímenes típicos de la iglesia, que aún en la historia escrita, están “pasados por alto”, considerados como “sucesos marginales”, ocultados, minimizados o incluso hermoseados. No se trata sólo de polemizar contra la iglesia, se trata de un esclarecimiento total, como una institución, que afirma ser la única haber recibido la “tarea” y con esto la “justificación”, de transmitir a la humanidad la moral y llevarlos a la salvación, pero que al mismo tiempo, les ha negado la capacidad a aquellos de determinar por si mismos sobre su creencia y su salvación y que, mediante una supuesta cristiana religión deshumanizante, los han inducido espiritualmente al error, los dominaba, fueron violentos contra ellos y los explotaron – y aún hoy lo sigue haciendo.
Ciertamente, los medios y los métodos se hicieron más malévolos, gracias a los derechos humanos, libertades fundamentales, y de estado de derecho, que conquistaron libres pensadores durante el correr de la historia.

Traducido del alemán por aagb Marzo 2010

Con la gentil autorización de su autor Ulf Mattiesen