10 de diciembre de 2012

El Dios a medida del hombre ateo

El Dios a medida del hombre ateo
Autor: Eduardo Marroquin II


R: Este título en si ya encierra una contradicción. Para nosotros los ateos los dioses no existen. No existe un dios a la medida de un ateo. El autor o publicador  de este artículo no tiene muy claro el concepto de ateísmo.
 

¿Quién es entonces el Dios negado u olvidado por el hombre soberbio, necio e impío? Respecto a Yhwh
-el Dios que se reveló a Israel como vivo y elocuente-, el ateo bíblico piensa en una divinidad genérica, que no habla, que no juzga y que por eso no inspira temor.
R: Los cristianos también niegan a miles de dioses en los cuales han creído o siguen creyendo millones de personas.
Entre los soberbios, necios e impíos, que niegan la existencia del dios bíblico, se encuentran los más grandes pensadores, científicos, filósofos, literatos, etc.
Supuestamente el dios en el cual creen los cristianos, el dios de la Biblia, según este texto, sólo se habría manifestado a no más de un puñado de personas, de maneras bastante extrañas y poco clara, como ser en forma de un arbusto en llamas, en sueños, en columnas de humo o de fuego, etc.
No existe un ateo bíblico, nosotros rechazamos la idea de la existenc9a de cualquier divinidad en la cual cree o ha creído alguna vez una persona, y esto incluye a todas los seres sobrenaturales como ángeles, hadas, elfos, gnomos, diablos, etc. Fuera de la naturaleza no existe nada


1. Dios ausente de la historia.}


Fundamentalmente, el hombre que se percibe en los textos bíblicos que hablan del rechazo de Dios es un ser emancipado de la tutela y de la presencia de Dios mismo.
R: En la actualidad con los conocimientos de los cuales disponemos, ya no es necesario creen en dioses para explicarnos la naturaleza.
El hombre que ha alcanzado la madurez plena, no necesita de la tutela de un supuesto dios, no necesítanos un padre que nos premia si nos portamos bien, que nos castiga si nos portamos mal, no necesitamos a un padre que nos ayuda – ayuda que nuca llega – en caso de necesidad. Y menos aun necesitamos de personas que se autodenominan ser representantes  de ese imaginario dios, como sacerdotes, curas, pastores, rabinos etc. y que nos dicen como portarnos, que es moral y que es ética. ¡No señor! no necesitamos a personas que nos quieren imponer su moral.


No se teoriza sobre la emancipación espiritual que se ha alcanzado, sino que se la vive y se la proclama de forma descarada.
R: Las religiones, han mantenido y siguen manteniendo a las personas en la dependencia, esclavitud, servidumbre.
La emancipación sólo se alcanza mediante el razonamiento lógico, y los conocimientos científicos.


- Respecto al oprimido y el “pobre’, o bien en circunstancias que requerirían actitudes de fe profunda, el ateo lanza su desafío: ¿Dónde está Dios? ¿Qué puede hacer en esta situación?
R: Los ateos no nos preguntamos donde está este o aquel dios, esto no es un tema para nosotros. 

 
¡Que muestre lo que es capaz de hacer respecto a los proyectos humanos!
R: Hasta ahora ningún dios lo ha hecho

Y estas posiciones agudizan la prueba de fe de los que temen a Dios.
Referente al temor a “Dios”, un corto poema:
 

Educación religiosa

Hay que creer
Han dicho y me han mostrado un Dios
En el cual no puedo creer

Hay que amarlo
Han dicho ellos
Me han mostrado a un Dios
Al cual no pude amar

Hay que temerle
habían dicho
y yo no entendí
porque no puedo amar
a lo que temo
y no tengo que temer
a lo que amo
 
yo los he odiado
y les he tenido temor
y tuve mala conciencia

se castigará
si no se cree
amenazaron ellos
 ahí me dio miedo
y simulé fe

mi mala conciencia
aumentó
porque ahora además
había mentido

Lothar Nowak *1944
Trad. Aagb 09.07.2005


 Véanse Sal l0:4, 6,11,13;

El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios; No hay Dios en ninguno de sus pensamientos.
Dice en su corazón: No seré movido jamás; Nunca me alcanzará el infortunio.
 ¿Por qué desprecia el malo a Dios? En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.

R: ¿Qué se puede esperar de un texto supuestamente sagrado, que trata de malo a aquel que no cree en el dios descrito en este texto? Esto no se condice con ningún concepto que se podría tener sobre ética y moralidad

42:4,11; 79:10;
R: Textos irrelevantes

Miq 7:10;
Y mi enemiga lo verá, y la cubrirá vergüenza; la que me decía: ¿Dónde está Jehová tu Dios? Mis ojos la verán; ahora será hollada como lodo de las calles.
R: Una amenaza provenga de quién provenga siempre es una inmoralidad. Esta es una de las tantas amenazas – no me vengan con que esto es una advertencia, sigue siendo una amenaza – contra aquellos que no le creen a las auto impuestas autoridades eclesiásticas, de aquellos tiempos, y que en la actualidad se siguen escuchando de parte de los cristianos, contra distintos pensantes



JI 2:17; Mal 2:17.
Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?
R: ¡No existe!

- Estos interrogantes en torno a la presencia efectiva de Dios dentro de las peripecias de los hombres tienen un significado radicalmente distinto en labios del impío y del soberbio -que ha alejado a Dios de su horizonte- y en labios del que está pasando una época de ¡“desierto” espiritual.
R: Los impíos y los soberbios, no nos podemos alejar de algo que no existe. Son las doctrinas religiosas que han dejado como desiertos y millones de cerebros de personas incautas, a las cuales los sacerdotes, curas, pastores etc. les prohíben pensar



En este segundo caso es Dios mismo el que tienta al hombre para purificar su fe -aun dándole la impresión de que se ha alejado de la historia- para hacerse buscar e invocar de hecho, como si estuviera a un paso del que está en la prueba.
R: ¿Por qué un dios omnipotente y todopoderoso tiene que tentar a alguien para que tenga fe en él?
El asunto radica, que según las escrituras, ese dios se reveló en forma muy débil y vaga, en el fondo nadie se la creyó. Y como nadie le creyó esta historia a los sacerdotes de la época, estos amenazaron de inmediato a los no creyentes con los más terribles de un eterno fuego. Y aún hoy siguen con estas amenazas. Para que una amenaza sea efectiva, debe ser creíble, pero estas amenazas bíblicas del eterno infierno limitan con lo ridículo


 El impío y el probado por Dios hacen casi las mismas afirmaciones sobre la presencia y la providencia divinas, pero el ánimo del primero lanza un reto, mientras que el segundo vive un drama: éste sabe que Dios está cerca y que puede, mientras que aquél piensa que Dios está lejos y, en todo caso, no le interesa que intervenga.
R: Al respecto ver:
Dios & existencia

 Es significativo el hecho (ya señalado) de que tengan que buscar el perdón divino los amigos de Jb, que habían hablado en defensa -según creían- de Dios yde su justicia (Jb 42:7-9), mientras que Jb es elogiado por su fe, a pesar de haber escandalizado a los amigos con las expresiones de su ánimo sacudido por la prueba-desierto, debido a la aparente ausencia de Dios en su vida (Jb 9-10; Jb 12-14; Jb 16-17; Jb 19; Jb 21, etc. ). También expresan muy bien esta experiencia dramática de prueba de la fe los salmos de los enfermos y oprimidos (SaI 22; Sal 38; Sal 69; Sal 71; Sal 88 etc. ).
R: La historia de Job es el colmo de la inmoralidad. Básicamente es una apuesta entre el dios descrito en la biblia y el diablo. Y para demostrar tanto ese dios y su antagonista se comportan como unos verdaderos energúmenos, a costa de ese pobre personaje - ficticio por supuesto – Job


2. El ídolo.

 
El ídolo es una divinidad reducida a las medidas del hombe.
R: Los humanos crearon a sus dioses de acuerdo a sus propias imágenes. Al dios bíblico le atribuyen los mismos sentimientos que tienen los humanos.ira, sed de venganza, odio, celos, y muchas otras cualidades humanas.
La actitud religiosa que lleva a esta relación con lo divino difiere de la del impío o de la del soberbio, que considera a Dios ausente de la historia humana.
R: Dios existe en la historia de la humanidad  como un concepto abstracto. Los ateos tenemos muy claro el sentido de este concepto dios, pero esto no significa que existe. Del mismo modo tenemos claro el significado del concepto hada, o gnomo, etc. 



En nuestro caso, no se aleja uno de Dios, sino que se acerca a él de forma indebida: el hombre no accede creaturalmente a Dios y a su misteriosa presencia y omnipotencia, sino que atrae a sí mismo a la divinidad y la reduce a sus exigencias religiosas.
R: Este puede ser el comportamiento de algunas personas creyentes, pera para un ateo esto no tiene ninguna transcendencia.
El tema de la idolatría está presente -como denuncia de un riesgo (1Co 10:14 Un ICo 5:21)- también en el NT. Pero este tema caracteriza sobre todo a la experiencia y al mensaje del AT, y aparece en él según las tres grandes modalidades de la palabra de Dios, que en él está presente y se escucha: como tórah (en el Pentateuco), como “profecía” (en los libros históricos y propiamente profé-ticos) y como “sabiduría” (en los escritos relacionados con este género literario). Aunque limitemos nuestra presentación a unas cuantas indicaciones orientativas, vendrá bien para la claridad del tema distinguir dos puntos fundamentales.
R: El problema de la idolatría, es netamente un problema de los creyentes en alguna divinidad. Esta cuestión no se le presenta a un ateo

a) Los ídolos de los gentiles.
Cuando habla no tanto de las representaciones sensibles de la divinidad, sino del hecho de la referencia a Dios por parte de los otros pueblos, el AT no niega generalmente la verdad de este hecho. La religiosidad es un hecho humano universal, cuya realidad puede ciertamente sufrir crisis y deformaciones -según se ve cuando se la examina a la luz de la propia experiencia religiosa (tal es el caso de los textos “apologéticos” del Segundo Isaías, de Daniel y de Baruc: Is 40:18-19; Is 44:9-20; Ba 6; Dn 14)-; pero el hombre de la Biblia no la niega como posible y auténtica (puede verse en este sentido, como resumen de toda una tradición anterior, el discurso de Pablo en Atenas: Hch 17:22-31).
R: La religiosidad humana, que no es generalizada, tiene sus bases en las supersticiones.
Los no judíos no son ateos!
R: Esta afirmación simplemente es una tontería. Yo no soy judío, pero si soy ateo. El ateísmo es independiente del color de la piel, del sexo, de la raza, etc.
Su religiosidad queda empobrecida debido a su referencia a los ídolos (extraños y múltiples) y al recurso a prácticas muy poco respetuosas de lo absoluto de Dios. Pero inconscientemente buscan y dan culto al único Dios verdadero, al que Israel (y el cristianismo) adora, el que de hecho salva a todos; así lo profesan el AT y el NT (Is 40:21-24; Dn 3:28-30; Is 2:2-5; Is 19:16-25; Hch 10:34-35; Rm 2:12-16) en muchas de sus páginas.
R: Cómo ya lo mencioné al inicio de mis réplicas, el señor Marroquin, no tiene un concepto claro de lo que es el ateísmo.
Los ateos no somos religiosos, no tenemos una religiosidad empobrecida, no tenemos ídolos, no practicamos cultos irrespetuosos a ninguna divinidad y tampoco buscamos consciente o inconscientemente a un supuesto verdadero dios.
Además citas bíblicas, para nosotros no tienen un mayor significado


b) El ídolo como tentación de Israel.
La enseñanza insistente de los profetas, especialmente de los del segundo período monárquico -desde los tiempos de Elias (mitad del siglo ix) hasta los de Jeremías y Eze-quiel (mitad del siglo y)- afirma la trascendencia y el carácter misterioso del Dios vivo y verdadero, con el que se ha encontrado Israel y a quien ha conocido en las sucesivas revelaciones de sí mismo que él ha hecho.
R: Irrelevante
En conjunto, los guías espirituales de Israel no denuncian como grave y difundido el ateísmo, sino más bien una religiosidad menor y reductiva en la relación con Yhwh.
R: Esto también se puede relacionar con Odín, Zeus, Wotan. Nguenechén, (Guenechén), y otros miles de dioses.
 Esta se manifiesta (desde los tiempos más remotos) en el intento de representar concretamente al Dios vivo del Sinaí (cf la prohibición de las imágenes de Dios: Ex 34:17; Ex 20:4; Dt 4:9-20 etc. ).
R: Los primeros dioses en los cuales creían las personas, eran dios de las religiones naturalistas, árboles, animales, el Sol, etc. Las creencias en dioses como Mitra, Dagon, Horus, Krishna, Baal, son mucho más antiguas que la creencia en el dios de la biblia.
Más tarde crece el riesgo de desviación y de infidelidad en las mismas manifestaciones cultuales suntuosas, pero formalistas y alejadas del compromiso de la vida (Am 4:4-5 Is 1:10-20, Is 29:13-14; SaI 50 etc. ).
R: Las desviaciones o separaciones a determinadas creencias siempre ha existido y seguirán existiendo. No nos olvidemos del propio cristianismo, que en la actualidad tiene más de 30 000 distintas denominaciones, y que comenzó con Lutero.
En estas intervenciones de los profetas surge continuamente una intuición: de un Yhwh rodeado de este modo de signos de religiosidad -y quizá representado sensiblemente en una estatua (como en Betel)- Israel siente la tentación de hacerse un Dios a su medida y según sus necesidades; un Dios con quien de hecho habla (con expresiones cultuales), pero que ha dejado ya de hablar a su pueblo, ya que éste no espera sus intervenciones; un Dios que ya no está vivo, es decir, que no es imprevisible y sorprendente. Su presencia en la historia queda reducida a los momentos en que Israel lo requiere y según la medida y las modalidades que le asigna.
R: Todos los dioses han sido creados a la imagen del hombre, que también tiene claras características humanas. Odio, celos, ira, muchos de estos dioses y diosas fueron sexualmente muy activos/vas, tuvieron hijos e hijas. Y estos dioses  a veces también eran mortales. Muchos de ellos también resucitaron
Una página distinta sobre la tentación idolátrica del pueblo de Dios -en tiempos de los profetas preexílicos sobre todo- es la que se refiere a las sugestiones religiosas por parte de los pueblos cananeos, con los que Israel se encontró (y no destruyó) en tierras de Palestina.
Su “baalismo” (un dios de la naturaleza y no de la historia)
R: Baal claramente es un dios mencionado en la historia de la humanidad. Es un dios histórico, tanto más que existen estatuas de él. 
 y sus diversas expresiones menores de religiosidad (la magia, la adivinación, etc.) tentaron a menudo al pueblo de Dios.
R: No se puede decir que el culto a Baal fue un culto de religiosidad menor. Decir esto es un error histórico. Hablar de un “pueblo de Dios”, es una falacia: Primero porque los dioses no existen. La idea de ser el pueblo elegido por dios fue un invento de los sacerdotes israelíes, para justificar sus actos de tropelías contra otros pueblos. Y debido a que el cristianismo tiene sus raíces en el judaísmo, este acepta la idea del pueblo elegido. Que por supuesto es una de las grandes mentiras históricas. Al igual que la afirmación  que  el dios del AT le dio a los judíos lo que es actualmente Israel, la tierra prometida.
 En el contacto con los pueblos vecinos, sobre todo los fenicios y los egipcios, el pueblo hebreo encuentra nuevas provocaciones a la infidelidad con Yhwh en extraños “sincretismos” religiosos y como alternativas más fáciles y cómodas a su fe (Dt 6:14-19; Dt 13:2-18; Jr 7; Ez 8; etc. ).
R: Con esto la Biblia justifica el genocidio de pueblos completos

c) Conclusión.
El ateísmo del que habla la Biblia resulta bastante más concreto y complejo que el que se limita a negar simplemente la existencia de Dios.
R: No recuerdo haber leído algo sobre un ateísmo bíblico. Para nosotros la pregunta si existe o no un dios no se nos presenta. La idea Dios, es un concepto abstracto.

Sus diversas expresiones manifiestan una única actitud original probable: el no reconocer a un Dios vivo y presente en la historia, tal como él se reveló.
R: El ateísmo no se refiere exclusivamente al dios de los cristianos, el ateísmo se refiere a la creencia en todo tipo de seres sobrenaturales.

Y en esta tentación se cae siempre que se afirma uno a sí mismo en alternativa frente a Dios (como si uno temiera por sí, al acogerlo a él presente y “providente”). Pero en el riesgo de un Dios disminuido -y por tanto a medida del ídolo- se cae igualmente cuando uno tiene una “confianza” errónea en sí mismo: la que se manifiesta en un culto formalista (véase la predicación profética) o quizá en una “competencia” sobre él, que cierra el camino a sus sorpresas y a su misterio (véase el objetivo de los libros de / Jb y del / Qohélet).
R: Es muy común el error de los creyentes de que el dios en el cual creen, es una realidad absoluta y universal, y que existe para todos. Pero esto es falso, sólo aproximadamente el 30% de la humanidad se confiesa cristiana y creen ese dios


Fuente:  http://devarlogos.blogspot.com

A. Gundelach, Diciembre 2012

3 comentarios:

Eduardo Marroquin II dijo...

Gracias por informarme que habías escrito una respuesta al artículo, me gustaría responder algunas cosas pero en este momento no tengo suficiente tiempo, pero invito a los lectores a que puedan entrar a mi blog devarlogos.blogspot.com y puedan revisar la sección de ateísmo, siempre serán bienvenidos los comentarios, saludos.

Imaginario dijo...

Interesante "disección" Albrecht. Me parece muy acertada.

Y enhorabuena por tu blog, el cual seguiré atentamente.

Un saludo

Albrecht Gundelach dijo...

Gracias por tu comentario, Imaginario. Me da mucha alegría saber que sigues atento a mis publicaciones., es muy estimulante esto.