28 de septiembre de 2010

El Trilema de Münchhausen

El trilema de Münchhausen

Porque no puede existir una justificación final

Hans Albert acuñó el concepto El Trilema de Münchhausen en su: “Tratado sobre la razón critica (1968).

Con cada justificación para cada aserción llegamos en uno de tres problemas:

1. Infinita regresión: Para cada fundamentación necesitamos nuevamente una base, que nuevamente debemos justificar, etc., un proceso sin fin (y por esto no es realizable en la práctica).

2. Circulo lógico: La fundamentación de un fenómeno, ya está contenido el mismo fenómeno, y uno se mueve de cierta forma, en un circulo (Argumentum ad circulum)

3. Dogmatismo: En vez de argumentar, simplemente se afirma que un determinado fenómeno ya está explicado con la fundamentación.

Como la regresión infinita no es realizable, quedan el dogmatismo y el círculo lógico. El dogmatismo no es más que una interrupción arbitraria (infundada) de la regresión infinita.

El círculo lógico no tiene validez como fundamento, si no, es llamado “circulo vicioso”.

El dogmatismo es considerado como el mal menor – si se reconoce lo provisional de la interrupción en esta parte. Una interrupción siempre es infundada y arbitraria, ya que se puede realizar en cualquier momento. Si se quisiera fundamentar la interrupción, se llegaría de nuevo al trilema – y nuevamente se estaría en una regresión infinita, de la cual solo se puede escapar infundadamente y arbitrariamente.

Lo que muchos críticos pasan por alto: El trilema es válido para todo tipo de conclusiones, independiente si son deductivas, inductivas, causales, trascendentales o de otra manera. También es válido en la búsqueda de la verdad para los criterios de veracidad – para distinguir entre verdad y falsedad, necesitamos criterios. ¿De dónde sabemos si los criterios están fundamentados y son verdaderos? Y ya nois encontramos en el pantano del trilema, ya que nosotros mismos tendríamos que justificar los criterios de la verdad… Incluso tiene validez en cuestiones de ética - ¿’Ya que cómo fundamentamos una ética? ¿Cómo se justifican las reglas, las ordenanzas y las prohibiciones?

Es posible, como lo hizo Münchhausen ( de ahí el nombre) sacarse a sí mismo, tirándose del moño, del fango, mientras se formula sus proposiciones de tal manera, que sean refutables. Si los supuestos básicos no son refutables, entonces – si se quiere o no, hemos llegado donde una justificación final, lo que es otra palabra para prohibido pensar, es decir, mediante un truco lógico se impide el cuestionamiento, lo que generalmente sucede con un argumento circular. Ya que argumentos circulares se basan en tautologías, la justificación final es libre (criticable) también puede ser verdad, y de esto se concluye, que la búsqueda de la verdad nunca termina (a menos que se comete un error, entonces termina aparentemente). Dicho aún de otra manera: Si algo no es refutable, entonces tampoco puede ser verdadero.

La conclusión reza, no existe una justificación final y tampoco una verdad absoluta.

De esto podemos ver, que la creencia (religiosa- trascendente) no puede tener ninguna relación con la verdad, ya que se basa justamente en lo irrefutable de sus supuestos fundamentales y estos fundamentos son cánones. Negando la arbitrariedad de la ruptura de la justificación, esta creencia (fe) le otorga una (aparente) seguridad. Por esto la irrefutabilidad, es también una notoria advertencia, que algo con el conocimiento no puede ser cierto. [1]

El trilema siempre fue y es usado gustosamente por ultra escépticos, para poner en duda nuestra capacidad de razonamiento. Según el lema: “Ves, la razón no puede fundamentar todo, ella es no es perfecta y por esto necesitamos la fe, para llenar este vacío”. El trilema sólo describe un hecho, que debería estar totalmente claro para nosotros: Nosotros los humanos somos falibles, en lo que pensamos y hacemos. Esto no debería ser un sorpresa, pues si nuestros conocimientos fuesen inerrantes, entonces no habrían discusiones o diferentes opiniones sobre ningún aspecto de la vida. Nosotros nos somos sabelotodo, sólo como inerrante se considera el papa (Injustificadamente como lo sabemos ahora). Nuestros conocimientos son falibles e incompletos. Pero sacar de esto la conclusión, que el conocimiento en total es imposible, es absurdo.

¿Por qué es absurdo esto? Pues para poder afirmar, el conocimiento no es posible, ya deberíamos saber algo (Ya sólo para poder hacer esta declaración). Con esto nos contradecimos a nosotros mismos, por esto la afirmación “el conocimiento o es posible debe ser falsa. “Yo sé que nada se” fue una coquetería de Sócrates, que sólo la usó, para poder hacer luego sus preguntas. No saber nada es algo imposible, un estado así ni siquiera es imaginable.

El trilema tampoco afirma por estas mismas razones, que razonamiento no es posible. Es usado muchas veces, para aserrucharle un poco el piso a la razón. En este tipo de escepticismo hay una grave falacia (Un prominente representante Paul Feyerabend). Suponiendo que mediante nuestro razonamiento llegamos a la conclusión que la razón es imperfecta y que por esto nos puede llevar a conclusiones falsas. ¿De dónde sabemos entonces, que justamente esta conclusión es correcta? La conclusión en realidad debería ser falsa, si es correcta – estamos atascados en una auto contradicción. La razón sola n o puede refutar a la razón, la razón puro lleva a un sinsentido. Por esto siempre debo fundamentar el razonamiento sobre algo que está fuera de la razón – por ejemplo en hechos que posiblemente no serán seguros, pero por lo menos probables y que no estén en contradicción con la experiencia humana general (La creencia (fe) generalmente es improbable como también se encuentra en contradicción con la experiencia humana).

Lo mismo sucede también si desconfiamos totalmente de nuestros sentidos. Si toda nuestra experiencia sensorial fuese defectuosa, entonces no podríamos descubrir esto, ya que deberíamos fiarnos de nuestros sentidos, para determinar, que nos dan resultados falsos. También aquí aterrizamos en una auto-contradicción.

Me refiero a esto, porque justamente creyentes con capacidades intelectuales mayores distribuyen un nihilismo epistemológico. En cuanto se comienza, a atacar su fe con argumentos científicos o mediante la razón, ellos por su lado atacan al razonamiento. Una vez que han minado la razón, ofrecen la fe como salvador de la razón. Esto sucede, ya sea, por una posición ultra escéptica o por una afirmación, también hay que tener fe en la razón, si no, esto no funcionaría – la fe sería entonces más fundamental que la razón. Así sería necesario tener fe en las leyes de la lógica [2], ya que estas leyes no se pueden fundamentar por sí mismas, esto es cierto (se concluye del trilema), pero la conclusión es falsa, ya que no tenemos que fundamentar las leyes lógicas, ya que son bases de nuestro entendimiento. Esta base se ha acreditado en un proceso de varios cientos de millones de años, por lo tanto ofrecen una buena base de partida – fueron verificados empíricamente. Además no podemos dudar de las leyes lógicas, ya que entonces nos estaríamos aserruchando el piso –por lo tanto tenemos muy buenas y razonables bases, para aceptar estos fundamentos, para esto la fe en ninguna parte es necesaria. Dudas en los fundamentos le quita el piso a la duda, luego la incertidumbre es auto contradictoria.

Esto no significa que no podemos mejorar la lógica. Exactamente esto es lo que se está haciendo.

No podemos cortarnos la rama en la cual estamos sentados y dudar de todo. Naturalmente, el teólogo o teísta sólo duda de aquello que se le opone a sus pensamientos desiderativos y para evitar la inevitabilidad de la lógica, nuevamente entonces sigue construyendo sobre la lógica, apenas haya rodeado los requeríos, que obstruyen el camino de su fe. Si tomaría en serio su propio escepticismo, entonces también le retiraría el piso a su fe. En este sentido siempre se debe tener el cuidado, de no caer en un truco teológico – Los teólogos usan el escepticismo contra la razón, se inmunizan con la razón contra el escepticismo, pero su inmunización sería inválida, si tuviesen razón con su escepticismo…

Más serio aún es la objeción, que nosotros debemos creer (tener fe) en la razón y que por esto la fe tiene una primacía sobre el razonamiento. Es decir, nosotros aceptamos algo como cierto que no tiene base ( y tal como lo vimos en el trilema esto es inevitable). Pero nosotros a esto adicionamos sólo algo que se ha consagrado durante miles de millones de años. Nosotros nos estamos sacando del fango tirándonos de nuestro propio mechón – abandonamos el postulado de la justificación, es decir, La afirmación que todo hay que justificar (lo que no se puede). Pero nosotros suspendemos sólo en forma temporal la justificación y la entregamos posteriormente, apenas podemos. Para esto, las frases sin fundamentos deben tener una cierta estructura – por ejemplo ser impugnables. Con este sistema no podemos alcanzar una verdad del 100%, sólo podemos acercarnos. Nosotros cambiamos el dogmatismo rígido por un constante movimiento. Si tuviésemos que responder a los teólogos (teístas), entonces estaríamos cambiando la dinámica de la verdad por una rigidez de nuestros conocimientos, una obligación con el Status Quo. Pero la interrupción de la justificación de los teólogos es arbitraria y sin base – esto sólo cura los síntomas, pero o las causas. Ya que es posible dogmatizar cualquier sistema de pensamiento cada absurdo y declararlo como verdad. ¿Y quién decidiría esto?


Notas:

1. Significa que entramos en el ámbito de la ideología, que en la dogmática es una virtud y no una deficiencia. En la teología, la dogmática es un ramo independiente de la enseñanza. Con gusto se señala que la matemática también es dogmática (allí denominado como axioma), pero por un lado la matemática no hace ninguna declaración sobre la realidad y, por otro lado, las matemáticas se alejan cada vez más de los axiomas y también allí se consideran a los axiomas como asertos provisorios, arbitrarios y sin fundamentos, que pueden y deberían ser obviados.

2. Aquí las tres leyes básicas de la lógica:
1. Identidad: Todo es idéntico consigo mismo, o: Si A es cierto, entonces A es real.

2. El medio excluido: Algo es A o no A: Una declaración o es verdadera o es falsa

3.- Contradicción: Algo no puede ser A y no A, al mismo tiempo, o: Una afirmación no puede ser verdad y mentira al mismo tiempo.

Traducido por aagb, Septiembre 2010 , con la gentil autorización de Volker Dittmar: Ateismo-INFO, Einführung in den Ateismus
(Introducción al ateismo)