15 de enero de 2011

Al que no acepta la Biblia…

Al que no acepta la Biblia…

Al que no acepta la Biblia como Palabra de Dios no le queda más opción que el silencio

Todo hombre asume, consciente o inconscientemente, que la verdad existe. Cada vez que emitimos una opinión como cierta o corregimos a una persona y tratamos de hacerle ver que está en un error, estamos asumiendo que la verdad existe.
R: Se está asumiendo la verdad de aquel que cree tener la razón.


La verdad no es otra cosa que pensar o expresar lo que corresponde con la realidad. Si yo afirmara que en este momento estoy corrigiendo un artículo para postearlo en mi blog, estaría diciendo la verdad, porque esa declaración corresponde con la realidad.
R: Falso, está diciendo su verdad, o mejor dicho, su realidad momentánea, del que hace la afirmación

Pero si digo, en cambio, que me estoy bañando en la playa, estaría evidentemente equivocado.
R: O está mintiendo. Si la persona no sabe si se está bañando entonces está cometiendo un error. Pero si sabe que no se está bañando no comete un error, miente

Así que podemos decir con toda confianza que la verdad existe y que es absoluta, porque la realidad es una sola.
R: Falso se refiere a una verdad particular, para este caso y no de una verdad absoluta.

O estoy escribiendo para el blog o me estoy bañando en la playa; ambas cosas no pueden ser verdaderas al mismo tiempo.
R: Si una de las afirmaciones es la real entonces esa afirmación es cierta, pero no una verdad absoluta y la otra es falsa o es una mentira

Ahora bien, la perspectiva que alguien tenga del mundo y de nuestro lugar en él será muy diferente si ese alguien parte de la premisa de que fuimos creados por Dios o de si el universo es el producto de fuerzas ciegas e impersonales.
R: Si se parte de la premisa que fuimos creados por “Dios”, entonces se debe existir ese “Dios”, pero hasta ahora nadie ha logrado demostrar fehacientemente la existencia de ese dios. Luego nos encontramos con una premisa falsa

Si la realidad es que ningún Ser inteligente nos trajo a la existencia, sino que estamos aquí por una causa completamente accidental, entonces no tenemos ninguna verdad que buscar, porque en un mundo así no podemos estar seguros de nada. Nos faltarían piezas claves para poder interpretarlo.
R: No existe un propósito, para nuestra existencia. La ciencia aún no conoce que fue lo que causó al universo. Nuestra existencia en este planeta se debe a que estaban dadas las condiciones para que se origine la vida. Un ser súper inteligente o un creador (Dios omnipotente) hubiera podido creare vida en cualquier parte, en Júpiter, en Mercurio, en el Sol, incluso en el espacio. Y un diseñador inteligente hubiera creado vida en un lugar mucho más seguro que este pedazo de roca llamado Tierra.
Es la ciencia que nos da los conocimientos y estamos muy seguros de cómo sucedieron las cosas, y para esto no necesitamos explicaciones mediante seres sobrenaturales. Lo bueno de la ciencia es que podemos explicarnos la formación del universo y de la vida y comprender todo esto sin tener que recurrir a dioses o seres superiores.

Pero tendríamos el mismo problema si partimos de la premisa de que Dios existe, pero que no se ha revelado al hombre.R: Irrelevante, los dioses no existen. Las relevaciones divinas son causadas por efectos emocionales, producidos en la mente de las personas que las perciben de esta forma, mentalmente, estas percepciones pueden llega a convertirse en convicciones. La convicción es un peor enemigo de la verdad que la mentira.




Nosotros no sabríamos cómo es ese Dios, ni cuál fue su propósito al crear todas las cosas, ni cómo Él espera que nosotros vivamos en este mundo. En fin, otra vez nos quedamos sin las claves de la interpretación correcta de la realidad.
R: Los teístas se crearon un dios a su medida, y se imaginan, y el propósito de ese dios por ellos creado. Se basan en algo totalmente ilusorio, y con el tiempo esa ilusión, para ellos, se transformó en una realidad, una realidad ficticia.

Por ejemplo, si ese Dios es indiferente al pecado y no le importa en absoluto la manera como vivimos, “comamos y bebamos que mañana moriremos”. Pero si ese Dios es santo y justo, y algún juzgará a todos los hombres, el panorama de la vida cambia por completo.
R: La historia nos ha demostrado el panorama catastrófico que ha causado la creencia en ese dios (Ver: historia criminal del cristianismo de Karlheinz Deschner)


Todos nosotros miramos la realidad a través de un lente; si ese lente está desenfocado no podremos ver bien, no percibiremos la realidad como la realidad es.
R: Lo que justamente les sucede a los teístas. Ven la realidad a través de un lente distorsionado causado por la ilusión de la existencia de una divinidad

El problema de aquellos que niegan que Dios se haya revelado en un libro como la Biblia, es que tienen que aceptar el hecho de que carecen de muchas piezas claves para interpretar correctamente la realidad y, por lo tanto, lo mejor que pueden hacer es no opinar acerca de nada.
R: Afirmación totalmente errónea. La Biblia con sus errores, incongruencias, no es precisamente una base fiable para poder ver la realidad de las cosas. Las personas que piensan racionalmente, no necesitamos de libros y textos sagrados, en especial cuando se trata de escritos que no tienen un original, y que no son más que copias de copias de copias.
Nadie se puede formar una opinión real, si se basa en un texto que tiene tantas ediciones y revisiones y correcciones como la Biblia.

Permítanme explicarlo desde otra perspectiva. Si una persona insiste en que Dios no existe o en que El existe pero no se ha revelado, entonces tiene que constituirse a sí mismo juez de la verdad.
R: No se puede basar la verdad, mejor dicho una verdad, si se tomarían en serio los relatos bíblicos sobre ese dios. En realidad cada uno juzga a la verdad desde su punto de vista, influenciado por el ambiente cultural y social en el cual vive.

El hombre que no descansa en Dios para determinar lo que es verdadero tiene que descansar en su propia mente para determinar tal cosa. El no tiene otra opción.
R: No podemos descansar en un dios como lo describe la Biblia. Cada cual debe determinar de acuerdo a su experiencia, entorno, conocimientos, inteligencia, capacidad de razonamiento, cual es su realidad.

Ahora bien, aún dentro de esta opción este hombre tiene todavía dos opciones: O suponer que la verdad está dentro de su mente (en otras palabras, que la verdad es lo que él decide que es verdad), o suponer que la verdad está fuera de su mente, pero que él es el juez que decide lo que acepta como verdad.R: El autor constantemente habla de “la verdad”. Aunque no le guste, no existe una verdad absoluta (Ver: La Biblia es la absoluta verdadera palabra de Dios)


En otras palabras, o nos consideramos a nosotros mismos la fuente de la verdad o los jueces de la verdad.
R: Falso. La verdad es relativa

En cuanto a lo primero, eso es difícil de sostener porque es obvio que la verdad no es lo que yo decido que es verdad. El que un hombre piense que hoy es domingo no hace que este día sea domingo.
R: La verdad de cada uno está determinada por el entorno cultural, social, por los conocimientos y experiencias. Por ejemplo lo que para un musulmán es verdad no necesariamente lo es para un cristiano o viceversa.



Y si alguien se afana por convencerse de tal cosa lo único que logrará es engañarse a sí mismo. Así que el hombre no es la fuente de la verdad. La realidad está allá fuera y yo tengo que descubrirla.
R: ¿Si la humanidad no existiera, habría alguna verdad? ¿Una verdad sobre qué?




Por ejemplo, si Dios existe, ni mil millones de ateos pensando lo contrario van a poder cambiar la realidad de que Él existe.
R: Desde que el hombre cree en los dioses, ninguno ha logrado demostrar su existencia. Luego esto no es más que una opinión basado en una creencia no comprobada. Una ilusión. La realidad de un existente dios sólo se encuentra en la mente de aquellos que creen en una divinidad.





Y si Dios es santo y justo, entonces todos nosotros nos presentaremos delante de Su tribunal algún día, aunque todos los hombres del planeta se confabulen para negarlo.
R: Esta afirmación no tiene asidero.
Los musulmanes dicen lo mismo referente a Alá, el dios en el cual ellos creen.

Así que sólo nos queda la opción de pensar que la verdad está fuera de nuestras mentes y que nosotros debemos descubrirla. Pero ¿quién es el juez que va a decidir qué aceptamos como verdad y qué no? Como decía hace un momento, el hombre que niega la revelación de Dios no tiene más opción que colocarse a sí mismo en esa posición.
R: Cada uno tiene la posibilidad de determinar que es verdad y que es mentira. Claro que es muy difícil diferenciar entra varias proposiciones cual es la verdadera y cuáles son las falsas. Si existiera una sola verdad o si descansamos en u n “dios”, no estaríamos constantemente expuestos al engaño.

Pero eso también plantea un gran problema. Como bien señala Richard Ramsay, todas las verdades fuera de nuestras mentes están relacionadas entre sí, y cualquier nueva verdad que se descubra podría echar por tierra lo que nosotros creíamos como verdad (Integridad Intelectual; pg. 37).
R: Queda claro, por la misma declaración de Richard Ramsay, que no existe una verdad absoluta

Eso lo vemos una y otra vez en la ciencia. Los hombres elaboran una hipótesis científica, hacen algunas pruebas en el laboratorio y parecen tener algo seguro. Pero luego viene alguien y les hace ver que estaban equivocados, que había algo importante que ellos no habían descubierto o no habían tomado en cuenta; y de repente toda la hipótesis se cae.
R: Ninguna teoría es algo absoluto, todas están sujetas a ser revisadas mejoradas o desechadas. En la ciencia no existe el dogmatismo, mientras que las creencias religiosas se basan en dogmas.
Un ejemplo: Si la teoría de la relatividad de Einstein fuese sólo una “teoría”, no tendríamos hoy el sistema del PGS

Así que para estar completamente seguros de algo tendríamos que saberlo todo.
R: Esto es un disparate. No es necesario saberlo todo para estar seguro, por ejemplo, que 2 + 2 = 4, para esto no es necesario saber que es la geometría analítica

Pero todo hombre en su sano juicio sabe que no lo sabe todo. ¿Qué opción le queda, entonces? Ninguna. El hombre que decide hacerse el juez de la verdad no tiene otra opción que aceptar su propia ignorancia.
R: No es necesario saberlo todo para tener opciones. Cada verdad es susceptible a ser investigada o confirmada, por lo tanto esta premisa no tiene base.

El incrédulo no tiene otra opción que el silencio. En realidad él no tiene nada que opinar.
R: Podría dar una lista casi interminable, de ateos que si tuvo opiniones que influenciaron en millones de personas y dediciones.




Debería aceptar que él no sabe cómo son las cosas. Yo sé que muchos incrédulos no han visto aún que esa es la implicación de su incredulidad.
R: Afirmación antojadiza y ofensiva para millones de personas. Ignorancia

Pero otros sí lo han visto. Y se han atrevido a afirmar que ellos están dispuestos a pagar el precio de entender que la verdad no existe.
R: No existe una verdad, aquí estaríamos cayendo en un absoluto. Cada evento tiene si propia verdad, además nadie ha dicho que la verdad no existe, lo que no existe es una verdad absoluta

Uno de ellos fue el filósofo alemán Fiedrich Nietzsche. Según Nietzsche la verdad no es más que una ilusión, una ficción creada por los hombres para poder sobrevivir. Nietzsche fue un apóstol de la irracionalidad.
R: La irracionalidad es producto del fundamentalismo religioso, de la ilusión “Dios”

Pero si una persona realmente creyera eso no se dedicaría a escribir todos los libros que este hombre escribió, llenos de declaraciones categóricas que él plantea como verdaderas.
R: Nietzsche fue uno de los más grandes filósofos alemanes y del mundo. Se puede estar de acuerdo con sus expresiones o no.

Como bien ha dicho R. C. Sproul: “El acto más consistente de los filósofos irracionales sería simplemente callarse la boca.”
Sigue diciendo Sproul: “Si no pueden decir nada con significado (ya que no hay nada significativo que decir) ¿por qué continuar balbuceando? Sin embargo, ellos insisten en hablar y escribir. En una palabra, ellos arguyen por la ‘verdad’ de su posición, pero sus argumentos no tienen base para validarlos o invalidarlos ya que han abandonado la ley de la validez” (pg. 169).
R: ¡Que más se puede esperar de un pastor calvinista fundamentalista!

Cuando alguien clame creer que la vida es irracional y que la verdad no existe, no hay necesidad de que tratemos de refutar sus argumentos; él ya lo hizo por nosotros.
R: Lo que decimos los racionalistas ateos humanistas, es que no existe una verdad absoluta, pero jamás hemos negado que existen verdades para cada caso.

Pero, ¿saben qué? En realidad ellos no viven así, porque nadie puede vivir consistentemente con esa postura; por eso es que siguen hablando y opinando. Negar que Dios se haya revelado es negar la posibilidad de conocer toda verdad.
R: Somos millones que vivimos sin la necesidad de cree en dioses y seres sobrenaturales, incluyendo a millones de chinos, budistas, etc.

Pero no sólo eso: Nadie puede negar que la verdad sea imposible de conocer, porque negar algo así presupone un gran conocimiento.
R: Nadie lo hace. El señor Sugel nuevamente presupone una verdad única y absoluta, lo que es totalmente erróneo

¿Qué dirían Uds. de una persona que se detiene frente a un pizarrón donde alguien escribió un complicadísimo problema matemático y dice de repente: “Ese problema no tiene solución”?
R: Aquí tiene un problema que no tiene solución √ -1

Que tiene que ser una persona con mucho conocimiento de matemática. Pues el incrédulo se detiene frente al pizarrón de la vida y frescamente dice: “Eso no tiene solución, la verdad no puede ser conocida.” ¡Es que al afirmar una cosa así estás presuponiendo que tienes un conocimiento enorme, similar al de Dios mismo!
R: Ser incrédulo no significa ser ignorante, un incrédulo o ateo, perfectamente puede ser un experto matemático. Todas las verdades son susceptibles a ser conocidas

¿Cuál es el problema, entonces? Deshonestidad. El problema es que no estás manejando las evidencias con honestidad y eso te está llevando al terreno del absurdo. Ni tu ni nadie puede constituirse en el juez de la verdad. Necesitamos una revelación divina para poder conocerla.
R: La deshonestidad sería si un lego en matemáticas se las da de matemático. Pero aquí el señor Sugel Michelén, generaliza un ejemplo en particular.

Como bien señala Ramsay, descansar en la revelación que Dios nos ha dado “es la única manera de estar seguro de algo” (Ibíd.; pg. 39).
R: Afirmación totalmente absurda. Según esta aseveración miles de millones de personas no tendrían seguridad de nada. Las revelaciones divinas son productos emocionales de personas creyentes, y esto no se puede considerar como una seguridad absoluta, como lo estaría señalando Ramsay

En Juan 17:17 el Señor Jesucristo pide al Padre en oración que los discípulos sean santificados en la verdad, y entonces añade: “Tu Palabra es verdad”. Cristo aceptó las Escrituras como la verdad revelada de Dios; y sin esa revelación el hombre está completamente perdido.
R: Un cita bíblica que no puede ser ratificada. Irrelevante

© Por Sugel Michelén. Todo Pensamiento Cautivo.
NOTA.-Mis respuestas están en azul

5 comentarios:

Alexánder dijo...

¿qué enseña la Biblia sobre el origen de Dios? En una oración, Moisés dijo: “Desde siempre y por siempre, existes tú, oh Dios” (Salmo 90: 2, Severiano del Páramo). Como vemos, la existencia de Dios se extiende en dos direcciones. Por un lado, hacia el futuro, pues la Biblia asegura que Jehová “vive para siempre jamás” (Revelación [Apocalipsis] 4:10). Así pues, Dios existirá por toda la eternidad. Pero su vida también se extiende infinitamente hacia al pasado. En otras palabras, Dios nunca fue creado. No comenzó a existir en ningún momento, sino que lleva viviendo “desde siempre”.

Albrecht Gundelach dijo...

Alexánder, aquí hablas de la eternidad. “Eternidad” es un concepto abstracto, lo abstracto no tiene realidad propia, y algo que no tiene realidad propia no existe, no es real

Alexánder dijo...

En Salmo 10:16 David dice del Creador, Dios: “Jehová es Rey hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. Y en Salmo 29:10 repite: “Jehová se sienta como rey hasta tiempo indefinido”. En efecto, Jehová es el Rey de la eternidad. David también testifica que este exaltado Rey es el Artífice y Hacedor de todo cuanto contemplamos en el espacio, al decir en Salmo 19:1: “Los cielos están declarando la gloria de Dios; y de la obra de sus manos la expansión está informando”. Unos dos mil setecientos años más tarde, el famoso científico Sir Isaac Newton concordó con David cuando escribió: “Este elegantísimo sistema de soles, planetas y cometas solo pudo surgir del propósito y soberanía de un ser inteligente y poderoso”.

¡Qué gran lección de humildad debe ser para nosotros saber que el Señor Soberano Jehová, a quien ni siquiera los espaciosos ‘cielos, no, ni el cielo de los cielos, pueden contener’, vive para siempre! (1 Reyes 8:27.) Jehová, llamado en Isaías 45:18 “el Creador de los cielos, [...] el Formador de la tierra y el Hacedor de ella”, es la Fuente de una sabiduría cuya vastedad no puede concebir el cerebro de los mortales. Jehová dijo, según se pone de relieve en 1 Corintios 1:19: “Haré perecer la sabiduría de los sabios, y echaré a un lado la inteligencia de los intelectuales”. A lo que el apóstol Pablo añadió en el versículo 20: “¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el escriba? ¿Dónde el disputador de este sistema de cosas? ¿No hizo Dios necedad la sabiduría del mundo?”. Efectivamente, como agregó Pablo en el versículo 19 del capítulo 3, “la sabiduría de este mundo es necedad para con Dios”.

Los cuerpos celestes forman parte de la creación a la que aludió el rey Salomón cuando dijo: “Todo lo ha hecho [Dios] bello a su tiempo. Aun el tiempo indefinido ha puesto en el corazón de ellos, para que la humanidad nunca descubra la obra que el Dios verdadero ha hecho desde el comienzo hasta el fin”. (Eclesiastés 3:11.) Verdaderamente el hombre tiene implantado en el corazón el deseo de entender el significado del “tiempo indefinido”, esto es, la eternidad. ¿Estará alguna vez a su alcance ese conocimiento?

Marcos Martinez dijo...

"CREER QUE DIOS O EL CREADOR, DISEÑADOR O COMO LO QUIERAS LLAMAR VIVA EN ESTE UNIVERSO ES COMO CREER QUE UN CARPINTERO VIVA DENTRO DE UN ESCAPARATE HECHO POR EL"

EN CONCLUSION VIVIMOS EN UN UNIVERSO DE TRES DIMENSIONES SOLO PORQUE ES LO QUE CONOCEMOS Y NO PODEMOS PERSIBIR LAS OTRAS DIMENSIONES O UNIVERSOS, NUNCA PODREMOS CONOCER QUIES ES REALMENTE EL CREADOR NO TENEMOS LA CAPACIDAD.
EL DIOS DE LA BIBLIA ES SIMPLEMENTE UN DIOS CREADO POR NUESTRA IMAGINACION HUMANA EL VERDADERO DIOS EXISTE PERO A LO MEJOR ESTA DEMASIADO OCUPADO EN SU UNIVERSO COMO PARA SIQUIERA DIRIGIRNOS UNA MIRADITA

Albrecht Gundelach dijo...

Hola Marcos, gracias por opinar en mi blog.
Todas las personas que construyen ya sea una pieza, un escaparate o una casa pueden vivir en ella. No me quedó muy claro lo que quieres expresar con esto.
Referente al universo, este tiene cuatro dimensiones, largo, ancho, alto y tiempo. Tenemos la tendencia de separar el tiempo de las otras tres dimensiones, porque esta cuarta dimensión, el tiempoo, la experimentamos.
La teoría de las cuerdas exige varias dimensiones, no recuerdo cuantas, pero esta teoría ya prácticamente descartada. Tampoco alguna vez podríamos probar la existencia de más de cuatro dimensiones.
El “verdadero” dios , sea cual fuese, sólo existe en las mentes de aquellos que creen en él