13 de enero de 2011

Adán y Eva eran inocentes

Adán y Eva eran inocentes


Realmente hay que asimilar, que absurdos inmorales creen los cristianos:

Y Dios dijo: Hagamos al hombre según nuestra imagen y semejanza (Génesis 1, 26)


Por lo tanto debe existir un dios, que ha creado la tierra y a los humanos. A los hombres los ha creado tal como son, con todas sus deficiencias humanas. A pesar de su supuesta omnipotencia, no logró crear humanos perfectos. La escusa de los cristianos es “libre albedrío”. Da lo mismo, en todo caso dios debería conocer las debilidades del los humanos, ya que él mismo los creó. Una de estas debilidades, que iba a alcanzar una enorme importancia, es la curiosidad.


Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. (Génesis 2, 9)


Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Génesis 2, 16-17).


Aunque debería saber sobre la curiosidad del hombre, le prohíbe a las primeras personas, Adán y Eva, comer de la futa del árbol de la ciencia del bien y del mal. Una vez más, algo en que pensar. ¿De dónde Adán y Eva iban a saber que lo que es “bueno” y “malo”, sin haber comido la fruta del árbol de la ciencia del “bien” y del “mal”? Sin el conocimiento del bien y del mal, ni siquiera pudieron saber lo que estaban haciendo era malo. Pero esto no le importó a Dios, para él sólo se trataba de encontrar un pretexto, para echar a Adán y a Eva del paraíso, pues en base de su omnisciencia y porque debió conocido la curiosidad de las personas, y que no hubieran podido resistir la tentación


Sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. […] y (Eva) tomó de su fruto, y comió; […] Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; (Génesis 3, 5 -7).


Pasó lo que tenía que pasar, ellos comieron del fruto prohibido. Recién entonces. Pudieron diferenciar entre el “bien” y el “mal”. Y en este momento se dieron cuenta que estaban desnudos. Dios el omnisciente, se dio cuenta de inmediato, que Adán y Eva, tan sin conocimientos e inocentes como eran, iban a caer en la trampa tan cuidadosamente preparada por él. Recién ahora pudo dictar sus drásticos castigos.


Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. (Génesis 3, 14-19)


¡El descaro aquí es, que Dios no sólo castigó a las dos personas defectuosas, sino a todos sus descendientes hasta el día de hoy! Aún hoy las mujeres paren con dolor. Aún hoy debemos trabajar duros pata poder comer. Solamente los avances científicos y técnicos nos han alivianado la vida. Ni Dios nos ha liberado de esta culpabilidad por asociación, n i tampoco la muerte en la cruz de Jesús nos ha traído algún alivio.


Los humanos han infringido contra el mandamiento de Dios, al comer del fruto del árbol de la ciencia del “bien” y del “mal”. Esto no es una falta especialmente gravante, ya que los primeros seres humanos no conocían el “bien” y el “mal”, y por lo tanto no eran penalmente responsables, y en segundo lugar fueron tentados para cometer esto: Adicionalmente Dios mismo les puso los árboles deseables frente a sus narices, y por otro lado, mediante la serpiente que les dijo, que nada les iba a suceder. ¿De dónde iban a saber los primeros humanos inocentes y sin experiencias, que la serpiente andaba con malas intenciones? Ellos aún no conocían nada sobre la maldad. No tenían ningún motivo para desconfiar de la serpiente, como de Dios. De ninguna manera fueron penalmente responsables. Por esto jamás debieron haber sido castigados.


Dios, el sádico, al contrario decreta castigos bárbaros por esta pequeña falta:


· La mujer ha de parir con dolores.

· Él maldijo al suelo, de manera que crece la maleza.

· El ser humano debe procurar su alimento con el sudor en su frente, - ¡Dios prácticamente condenó a los humanos a un campo de trabajo!

· Las personan morirán – el primer caso de la pena de muerte

· El castigo no sólo se aplica a los culpables, sino también a sus hijos y los hijos de estos, hasta el día de hoy. ¡Esto es culpabilidad por asociación!

· El castigo hasta hoy, después de milenios del hecho no fue abolido


Queda sin respuesta la pregunta, por qué Dios tentó a los humanos. ¿Por qué planto los árboles con sus apetitosos frutos en el medio del jardín del Edén en vez de no hacerlo, o por lo menos ubicarlos en un Lugar fuera del alcance de las primeras personas? Desde el principio Dios quería encontrar un motivo para castigar a los humanos. Él es un tirano y un sádico.


Castigos atroces por una simple falta, que ni siquiera debió haber sido castigable. Y con este absurdo cuento los cristianos pretenden fundamentar el cuento del pecado original. Todo esto es un invento de los redactores de la Biblia, para crearle una mala conciencia a las personas, y para dar un motivo, por lo cual los humanos necesitan incondicionalmente una salvación y un salvador.


¿Si con esto está rebatió el cuento del pecado originario, entonces para qué murió Jesús en la cruz? Toda la historia salvífica se derrumba como un castillo de naipes, debido a que el fundamento del pecado hereditario se demolió.


Traducido del alemán por A. Gundelach

Fuente: www.atheismus.ch