25 de agosto de 2008

La posibilidad del diluvio bíblico

La posibilidad del diluvio bíblico

Veamos la real posibilidad de un diluvio de las características como lo describe la Biblia:
Superficie de la Tierra 510.065.284,702 Km2, redondeamos a 510.000.000 x 3 Km. = 1.530.000.000 Km3 de agua x 1.000 = 1.530.000.000.000 m3 de agua. Para este cálculo consideré aproximadamente la altura a la que habría llega el arca de Noe en el Arrarat en unos 3.000 metros *), del nivel del mar. O sea, a esta cantidad de agua hay que sumarle toda el agua ya existente en la tierra.
¿A dónde se retiró toda esta agua?

*) Este valor es solo estimativo mío, pudieron haber sido también unos 4.000 metros ya que el Ararat tiene una altura sobre el nivel del mar de 5.165 metros


¿Pero donde comenzó el mito del diluvio?
Para esto debemos partir, que la Biblia fue escrita siglos después de los supuestos hechos. En especial los relatos del Pentateuco.
Entre los hebreos que se encontraban en cautiverio en Babilonia, también hubo seguramente varios intelectuales, que tuvieron acceso a la biblioteca de Babilonia en tiempos del rey Nabucodonosor, que leyeron las tablillas sumerias escritas con letras cuneiformes.

Es muy plausible, que de estas tablillas, intelectuales israelitas hayan hecho traducciones al hebreo, adaptaciones a la conveniencia de ellos; malas traducciones etc., de lo que allí encontraron y que finalmente formaron la base del actual Antiguo Testamento [Pentateuco].

Especialmente en lo que se refiere a las traducciones pueden ocurrir errores, no se debe olvidar que en aquellos tiempos aún no existían diccionarios. En mi vida profesional he hecho muchas traducciones técnicas del alemán al español (Domino ambos idiomas), y a pesar de contar con excelentes diccionarios, muchas veces he tenido problemas con las traducciones. Un ejemplo, una sola letra puede cambiar totalmente el sentido de una frase, “Junge Frau” (= mujer joven) y “Jungfrau” (= mujer virgen). Aquí la letra “e” cambia totalmente el sentido de lo que se quiere expresar. Cuantos errores no se habrán cometido, con las distintas traducciones, arcadio al hebreo, hebreo al griego, griego al latín etc. No debemos olvidar que el hebreo, en su escritura, no conocía las vocales.

Ejemplar para esto, es la conocida epopeya de Gilgamesh, donde se narra un suceso prácticamente idéntico al del diluvio de la Biblia. El paralelismo de estos dos relatos es realmente sorprendente, siendo el relato sumerio de Gilgamesh mucho más antiguo que la leyenda bíblica.


Izquierda: Tablilla donde aparece la epopeya de Gilgamesh

En el transcurso de la historia de la humanidad, aparecen repetidos relatos de grandes inundaciones, en todos los pueblos del mundo. Esto no es de extrañar, ya que las inundaciones se repiten constantemente, ya sea por causas de intensas lluvias, temporales, tsunamis. También en la actualidad desastres como estos se suceden constantemente.

Pensemos ahora en los animales que debieron haber subido a esa “nave”. Aquí tampoco es claro, se trata de una pareja de cada animal o si son siete parejas (Génesis 7, 2), “Y los que vinieron, macho y hembra (pareja)” (7, 16). Algún biólogo debe saber cuantas especies de animales hay en el mundo, yo no lo se, pero la cantidad debe ser enorme. También hay que incluir a los insectos. ¿Cuánto tiempo habría necesitado Noé, para juntar esa enorme cantidad de animales? Debió haber viajado por tonel el mundo para juntar los a todos. Ni un zoológico en la actualidad puede vanagloriarse de tener esa enorme colección, como la habría tenido Noé.

Las medidas de esa embarcación, según la Biblia fueron: “trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura” (Génesis 6, 15). Se calcula que un codo mide aproximadamente 46 cm., entonces el arca tendría un largo de aprox. 138 metro por ancho de 23 metros y una altura de unos 14 metros. De acuerdo al largo y a su ancho sería casi del tamaño del portaaviones español Príncipe de Asturias. De por si sola una nave de ese tamaño, construida de madera no se hubiera soportado a si misma, tampoco sería capaz de flotar y a esto hay que sumarle la enorme cantidad de animales, los víveres y los desechos.
La Biblia tampoco nos habla de cómo iban fijados los distintos maderos. También vale preguntarse de donde salió esa enorme cantidad de brea para cubrir el barco por dentro y fuera, ya que habría que cubrir cerca de 89.000 metros cuadrados de superficie, equivalentes a unos 12 campos de fútbol aproximadamente.

Pero así de todo, se sigue creyendo a pies juntas en la veracidad del relato bíblico.
Algo totalmente inverosímil que aquí se evidencia con muy buenos argumentos.

Que alguien para salvarse de un diluvio regional, se haya construido una nave, para si y su familia y algunos animales domésticos, como se relata en la epopeya de Gilgamesh es mas creíble.

A. Gundelach

1 comentario:

Rubén Prado dijo...

Hola. http://pruebadiluvio.blogspot.com/
El blog da algunas de las pocas pruebas a cerca del diluvio. Y faltan por recolectar más. Es una duda muy interesante..., la argumentada en el blog, espero algún dia contestarla o encontrar la respuesta.